ELIMINACIÓN DE GOTELÉ
¿Cómo trabajamos?
Primero inspeccionamos la pared para determinar el tipo de gotelé y la condición de la superficie. Esto es importante para elegir el método adecuado y asegurarse de que no haya daños.
Para evitar que el polvo y la pintura caigan en otras superficies, cubrimos los muebles, el suelo… y colocamos cintas en las esquinas y molduras para protegerlas de cualquier daño o salpicaduras. Dependiendo del tipo de gotelé, se puede optar por humedecer la pared con agua utilizando un pulverizador. Esto ayuda a aflojar la textura. A continuación dejamos reposar el agua durante unos minutos asegura que el gotelé se ablande.
Con la ayuda de espátulas o rasquetas, se comienza a raspar el gotelé. Este paso requiere paciencia, ya que debe hacerse de manera control. El raspado se realiza en movimientos suaves y firmes y asís se van eliminando las capas de gotelé. Después de quitar la mayor parte del gotelé, se lija la superficie con una lijadora eléctrica o manual. Este paso es crucial para suavizar la pared y eliminar cualquier residuo de gotelé. El lijado también ayuda a nivelar las imperfecciones ya crear una superficie.
Si durante el proceso de eliminación de gotelé se detectan grietas o agujeros en la pared, se repararán utilizando masilla o pasta para pared.
Para garantizar una mejor adherencia de la pintura o el acabado final, se aplica una capa de imprimación o sellador sobre la pared. Esto también ayuda a mejorar la durabilidad.
Finalmente, se aplica la pintura o el acabado deseado. Esto puede incluir pintura lisa, texturizada o cualquier otro tipo de revestimiento según las preferencias de cada cliente.